• Mario Gómez realizó una guerra política y negó la posibilidad de que Urbamusa hiciese obras para el Ayuntamiento paralizando el desarrollo urbano de la ciudad y bloqueando la acción de gobierno del PP
  • Ahora que Urbamusa depende de Ciudadanos trata de impulsar la acción de gobierno del tripartito, utilizándola interesadamente y olvidando todos los impedimentos que antes él mismo inventaba, actuando de forma contradictoria y desleal con el PP
  • El PP, de forma coherente, defiende que Urbamusa realiza, y ha realizado, un servicio público imprescindible que siempre va a destacar frente a las críticas partidistas


21, julio, 2021.– Los concejales del Grupo Municipal Popular, José Guillén y Antonio Navarro han denunciado esta mañana que es inaceptable que el concejal de Ciudadanos, Mario Gómez, continúe haciendo demagogia política del servicio público imprescindible e intachable que realiza Urbamusa.

El edil de la formación naranja y socio del socialista Serrano, siempre ha llevado a cabo un ataque directo a Urbamusa, votando en contra de los encargos que se realizaban a esta concesionaria durante el mandato del equipo de Ballesta, incluso negando la condición de medio propio del Ayuntamiento, lo que llevaba a ralentizar y paralizar muchos de los proyectos de desarrollo urbano de la ciudad sin ninguna justificación.

“Las incongruencias de Gómez en su boicot a Urbamusa eran constantes, haciendo de esto una guerra política, pero ahora parece que al cambiar de socio de gobierno ya le parecen bien los proyectos que llevan a cabo e incluso vota a favor de los mismos sin ningún reparo” ha destacado Antonio Navarro.

El PP defiende que Urbamusa realiza un servicio público imprescindible que siempre va a destacar frente a las críticas partidistas y los intentos de denostar el trabajo ejemplar que llevan a cabo.

El propio Mario Gómez puso impedimentos para sacar adelante el contrato de la ORA o los parking disuasorios, proyectos que ahora respalda sin ningún pudor y que son impulsados por el PP a beneficio del nuevo gobierno que ha asaltado La Glorieta.

“Todo esto demuestra que lo único que ha pretendido siempre Mario Gómez y Ciudadanos es bloquear la acción de gobierno del PP, contra el interés general y el bien común, sin que existiese ninguna ilegalidad, cómo tantas veces denunció. Ahora actúa con su cinismo habitual yendo en contra de todo lo dicho públicamente por él mismo y su partido, y utilizando a Urbamusa para hacer política en su beneficio personal sin ningún tipo de pudor” ha destacado José Guillén.

Actitud arbitraria, sectaria y partidista del PSOE y Ciudadanos

El PP ha denunciado que la actitud arbitraria y partidista del gobierno socialista instaurado en La Glorieta al no atender el principio de proporcionalidad democrática que siempre ha regido el reparto de los representantes de las empresas públicas.

El trato arbitrario, sectario e ilegítimo de los socialistas y Ciudadanos al PP supone una falta de respeto a la institución y a los más de 70.000 murcianos que votaron al alcalde Ballesta, siendo éste el alcalde del PP más votado de las grandes ciudades españolas.

En el reparto de consejeros impuesto en Urbamusa por la coalición de izquierdas, el PP, que cuenta con 11 concejales, ha perdido dos representantes, pasando de 4 a 2 consejeros. El PSOE, por su parte, con 9 concejales, ha ganado otro representante, subiendo de 2 a 3, y Ciudadanos, que tiene 4 concejales, sube hasta los 2 representantes, tras ganar uno.

Por lo tanto, el Grupo Municipal Popular tiene los mismos representantes que Ciudadanos pese a que tiene 7 concejales más que este partido (11 contra 4). Este reparto constituye un ataque sin precedentes al principio de proporcionalidad y refleja el talante autoritario de Serrano y Mario Gómez.

PSOE y Ciudadanos desprecian el principio de representatividad democrática

Por primera vez en la historia del Ayuntamiento, Serrano y Mario Gómez han quebrado la representatividad democrática en las sociedades públicas municipales al duplicar de forma injustificada su número de representantes en estos órganos de gestión, a los que han usado como si fueran meros instrumentos políticos.

Esta actitud supone un menoscabo sin precedentes al consenso histórico que siempre había existido en el Consistorio para la composición de los consejos de las sociedades municipales, una cuestión que en aras de alcanzar el mayor consenso y acuerdo con el resto de grupos políticos el equipo de Ballesta llevó al Pleno en la sesión ordinaria de julio de 2015.

PSOE y Ciudadanos han actuado de forma arbitraria y sin guardar la más mínima deferencia con los grupos de la oposición, a los que han ninguneado negándoles la representación que les correspondía según el número de concejales que obtuvieron tras las últimas elecciones.

De igual manera, PSOE y Ciudadanos también fulminaron la proporcionalidad democrática en Aguas de Murcia al quitar un representante al PP en favor de los socialistas pese a que los populares tienen dos concejales más que el PSOE, lo que evidencia que impusieron una decisión antidemocrática y arbitraria. El PP baja de tres representantes a dos y el PSOE sube de dos a tres. 

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